Limpieza ecológica

Por eso, es importante que busquemos alternativas a la hora de dejar nuestra casa reluciente y, en caso de que no podamos fabricar un determinado producto casero, buscar cuál es el más respetuoso con el medio ambiente.

1. Fabrica tu propio producto de limpieza

Podemos empezar por intentar fabricar nuestros propios productos de limpieza. En Twenergy, ya hemos hablado de la posibilidad de hacer diferentes tipos de jabones con aceite de cocina usado. También podemos hacer un efectivo limpiacristales mezclando agua caliente y vinagre. Además, podemos usar ambientadores naturales, como frutas, flores naturales o algodones con aceites esenciales. En caso de que no podamos fabricar un determinado producto, debemos buscar cuál de los que nos ofrece el mercado es el menos contaminante.

2. Modera la cantidad de producto que usas

Otra cosa que debemos tener en cuenta es la cantidad de producto que usamos. Existe la confusión de pensar que a más producto, más limpio queda aquello que estemos limpiando. No es cierto. En el mercado existe una gran cantidad de productos concentrados, por lo que debemos leer bien las etiquetas y no pasarnos con las cantidades. En el caso de la lavadora, un reciente estudio publicado por The Wall Street Journal, asegura que la mayoría de la gente usa más detergente del necesario cuando hace la colada. Esto supone un desperdicio económico para el consumidor, pero también un gasto de recursos que acabarán en el alcantarillado.

3. Consume recursos con responsabilidad

Por último, no debemos olvidarnos de hacer un gasto responsable del agua y la energía que necesitamos para limpiar y de depositar los envases de los productos en el contenedor de envases o en el punto limpio.

Con estos pequeños consejos, podemos disfrutar de una casa limpia y agradable, a la vez que colaboramos con la preservación de nuestro entorno y evitamos algunos problemas de salud.

Fuentes: Elaboración propia / online.wsj.com / ison21.es / evolucionando.wordpress.com / flickr.com

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