Montar en bicicleta es sin duda una de las mejores formas para mantenerse en forma. Y vivir cerca de una infraestructura ciclista segura y atractiva, la mejor manera de animar a la gente a dejar el coche aparcado, subirse al sillín o salir a caminar.

El estudio realizado en conjunto por diferentes instituciones de salud británicas ha analizado la población en tres áreas de Reino Unido, antes y después de la instalación de una red de vías ciclistas y caminos peatonales: la bahía de Cardiff, Kenilworth en Warwickshire y el paseo marítimo de Southampton.

Las cifras hablan por sí solas: las personas que vivían a menos de un kilómetro de un carril bici aumentaron sus niveles totales actividad física en 45 minutos a la semana en comparación con aquellos que vivían a 4 kilómetros de la infraestructura.

La Dr. Anna Goodman, profesora de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical y el autora principal del estudio, asegura que «estos hallazgos demuestran que la modificación del entorno puede promover una actividad física más segura, cómoda y atractiva”. Además, ayudar a sacar los coches de la circulación y a evitar los atascos.

El uso de la bicicleta como medio de transporte es sin duda la opción más saludable y la que menos contamina a la hora de desplazarnos. Recordemos que los expertos en salud recomiendan realizar dos horas y media de actividad física por semana, un ejercicio fundamental para prevenir la diabetes, enfermedades del corazón y otras enfermedades crónicas. ¿Cómo puede la administración ayudar a los ciudadanos a subirse al sillín? Este estudio da la respuesta: si a la gente le das una buena infraestructura para pedalear, ellos la utilizan.

Fuentes: Treehugger.com | medicalxpress.com | Flickr

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