Así pues, tras 130 años alumbrando el mundo, ha llegado el relevo con este nuevo sistema de iluminación llamado a dejar atrás los mecanismos tradicionales para abrirle paso al chip. La compañía encargada de traer a nuestro mercado este ingenio ha sido Toshiba, que acaba de presentar E-core, una nueva línea de bombillas que por fuera presentan el aspecto de las de toda la vida, pero que por dentro recuerdan más a un ordenador. No obstante, el funcionamiento es sencillo: a través de una placa con chips de un material semiconductor como es el silicio, conectada al cable, emite luz al ser atravesada por la corriente. En realidad se trata de una evolución de la tecnología LED que, aunque conocida desde los años sesenta, su escaso desarrollo la había dejado arrinconada.

Objetivo: reducir el consumo de luz y aumentar la eficiencia energética

Eso sí, tiene que quedar claro que tras las innovaciones en el sector de la iluminación que protagonizaron en primer lugar las bombillas de bajo consumo y después los citados LED, estas novedosas lámparas han sido diseñadas con un objetivo meramente ecológico: reducir el consumo de luz y mejorar en materia de eficiencia energética.

Por esa razón, diversas compañías lanzarán al mercado sus primeras bombillas digitales de nueve vatios, equivalentes a 100 vatios de las antiguas. No en vano, alguna de ellas, especialista en tecnología LED, tiene previsto lanzar una bombilla con 12 vatios y 806 lúmenes (unidad que mide el flujo luminoso).

Es precisamente el menor consumo de energía el punto fuerte de los nuevos LED. Por ejemplo, en las bombillas incandescentes hasta el 95% de la energía es calor; por el contrario, en las nuevas digitales, prácticamente todo es luz: las hay que con una vida útil de 45.000 horas, consumen hasta un 80% menos que las anteriores.

La mejor noticia para el medioambiente es que esta tecnología, que se apoya en la investigación con nuevos materiales, no para de crecer. Las lámparas digitales que verán la luz después del verano no suponen sino el principio de una era de tecnología «amable». Y uno de los protagonistas será el OLED, donde el material semiconductor es de origen orgánico. Esto ofrecerá posibilidades tan interesantes como iluminar paredes, cortinas…

El mismo Edison empleó el carbono para el filamento de su primera bombilla. Es hora de continuar su legado.

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