Sin embargo, su uso es excesivo ya que el ventilador suele ser un método de refrigeración suficiente. Su aire produce un descenso de la temperatura de entre 3 y 5 grados y su consumo de electricidad es muy inferior al del aire acondicionado. De hecho, los expertos afirman que la temperatura perfecta para el verano son los 25 grados. Además, una diferencia con el exterior superior a los 12 grados no es saludable.

Hay que tener en cuenta estas indicaciones cuando encendamos nuestro aparato de aire acondicionado, así como cuando vayamos a comprar uno porque hay modelos que llegan a consumir hasta un 60% más que otros. Por otro lado, existen trucos para ahorrar alrededor de un 30% de energía, por ejemplo, instalar toldos en las ventanas donde más de el sol y evitar que entre el aire caliente al interior del hogar.

Fuentes: Elaboración propia / IDAE / Flickr

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