Nueva York, hacia una ciudad sostenibleEn un futuro no muy lejano las ciudades serán inteligentes y estarán repletas de edificios que, no sólo serán eficientes en el consumo de energía, sino que serán capaces de generar sus propios recursos energéticos. No hablamos de una película de ciencia ficción. Ésta será una de las claves del desarrollo urbano de los próximos años en Europa y todo un reto para arquitectos, ingenieros y urbanistas. La realidad es que actualmente ¡las ciudades consumen más de la mitad de la energía que se produce en el mundo! Y podemos hacer mucho para mejorar este dato.

En este sentido, la tecnología ya nos permite crear edificios o rehabilitar los ya existentes con el objetivo de conseguir altos estándares en los puntos críticos donde se produce el mayor consumo energético: la climatización y la iluminación.

Los edificios del futuro, serán los pilares para las nuevas ciudades, auténticos generadores de energía capaces de satisfacer sus propias necesidades y, además, canalizar los excedentes energéticos en función de las necesidades. Esto sería posible habilitando conexiones a la red eléctrica o bien canales de comunicación entre edificios. Para lograrlo, las energías renovables tendrán un importante papel a desempeñar, por ejemplo, por medio de instalaciones fotovoltaicas sobre tejado o los sistemas de climatización mediante geotermia, las TIC tienen asimismo mucho que aportar, así como la domótica, la mejora de los aislamientos en los inmuebles y el cambio en los patrones y hábitos de consumo.

En el ámbito del desarrollo de proyectos para edificios energéticamente eficientes la Comisión Europea ha puesto en marcha un presupuesto global de mil millones de euros; para las fábricas del futuro, otros 1.200 millones de euros y para el desarrollo de coches verdes, fundamentalmente eléctricos, 5.000 millones de euros (de los cuales 4.000 millones corresponden a créditos del Banco Europeo de Inversión).

Por supuesto estos avances tendrán importantes repercusiones positivas para las empresas, instituciones y los ciudadanos al generar ahorros económicos y también medioambientales, pues a menor consumo menores emisiones de gases de efecto invernadero, como el CO?.

Fuentes: Elaboración propia / elpais.com / flickr.com

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