Los taxis eléctricos provienen de la productora china BYD (Build Your Dreams) y son capaces de circular durante 250 kilómetros sin necesitad de recarga eléctrica. La ventaja de su gran autonomía se suma al hecho de que no necesitan llenar el depósito con gasolina, como sí hacen los carros con motor de combustión. De esta forma, los tubos de escape de los coches eléctricos emiten un 80% menos de gases efecto invernadero a la atmósfera. Tampoco producen ruido -lo que ayuda a disminuir la contaminación acústica de las grandes ciudades- y son tres veces más eficientes que un carro convencional. El mantenimiento de un taxi eléctrico es otra de sus bondades, ya que es mucho más barato que un carro convencional. Y para cargar las baterías sólo es necesario un enchufe conectado a la red eléctrica.

Con todo, una de las desventajas con las que se encuentra el taxi eléctrico es su precio: cuesta alrededor de $100 millones.  Para facilitar la expansión de esta nueva tecnología, la alcaldía de la ciudad busca eximir a todos los que usen vehículos eléctricos del programa de restricción de coches “pico y placa” y del impuesto de vehículos; además de importar los carros con cero aranceles.

Bogotá busca así convertir 2012 en el año del carro eléctrico, ya que al proyecto piloto de los 50 taxis ecológicos se une la iniciativa de poner en marcha una flota de buses eléctricos e híbridos en colaboración con empresas como Volvo, Tatsa, BYD y Young Man.

Fuentes: Twenergy / elespectador.com / eltiempo.com / Wikimedia Commons

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