Se trata de carreras de monoplazas eléctricos que tienen lugar por todo el mundo de una modo muy parecido a como lo hace la Fórmula 1. La carrera que arrancó este campeonato se celebró el pasado mes de septiembre en Pekín (China) y los resultados fueron muy positivos, triplicando las expectativas iniciales de los organizadores: más de 75.000 espectadores viendo la carrera en vivo, 40 millones de espectadores a nivel mundial y más de un billón de interacciones en redes sociales.  

De este modo, la ciudad que acoge un circuito de Fórmula E, no sólo se convierte en un escaparate mundial, sino que juega un papel protagonista en la promoción de un mundo más sostenible, en la concienciación del impacto positivo que el auge de los coches eléctricos puede tener en nuestro medio ambiente. A fin de cuentas, se prevé que esta competición ahorre 4.000 millones de barriles de petróleo, que contribuirá al valor global de unos 750.000 millones de dólares que se espera generar indirectamente.

Los bólidos que toman parte en la Fórmula E, en cierto modo, representan la vanguardia de la ingeniería de esta tecnología, pues incorporaran tanto nuevos tipos de baterías como nuevos motores eléctricos, que a corto-medio plazo irán incorporando los coches eléctricos que cada vez más vemos en calles de nuestras ciudades, como ya es el caso de Málaga.

Los monoplazas de la Fórmula E son capaces de superar los 225 kilómetros por hora, si bien son mucho más silenciosos que un bólido de Fórmula 1. Los pilotos cuentan con dos coches de manera que cuando se agota la batería del primero, tan sólo tienen que parar en boxes y continuar la prueba a bordo del segundo.

Al que ya se ha bautizado como ‘circuito del Miami ePrix’, que se prolonga a lo largo de 2,18 kilómetros con ocho giros, asistirán veinte pilotos de la talla del brasileño Bruno Senna y diez escuderías procedentes de América, Asia y Europa. La competición tan sólo dura un día con el fin de no alterar excesivamente la vida diaria de las ciudades con los cortes de tráfico rodado.

Al cuidado por el medio ambiente hay que sumar, además, otro objetivo de la Fórmula E: dinamizar la economía de sus sedes. Tanto es así que entre las previsiones de los promotores ya se habla de la posibilidad de crear 42.000 puestos de trabajo permanentes. Sólo para el premio de Miami, se espera la creación de 240 empleos a jornada completa y unos 2.000 temporales, así como unos 25.000 visitantes (14.000 extranjeros) que dejarían en la ciudad unos 10 millones de dólares.

No sólo eso, puesto que las Administraciones Públicas, según la organización, también se verán beneficiadas con el ingreso en sus arcas de 550.000 dólares en impuestos locales y 2.050.000 dólares en impuestos federales.

Tras Pekín, el calendario de la Fórmula E pasará por Putrajaya (Malasia); cuatro circuitos en América con Punta del Este (Uruguay), Buenos Aires (Argentina), Miami (Florida) y Long Beach (California); y, ya en el último tramo, Europa con Monte Carlo (Mónaco), Berlín (Alemania) y Londres (Reino Unido).

Fuentes:

Caranddriverthef1.com | Fiaformulae.com | Efe.com | Formulaegreen.com | Flickr

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