Coche eléctrico08:45 ¡Desenchufamos… y al cole! Km recorridos hoy: 0, Batería: 100%

Desde que llevo a mi hijo (3 años) al colegio en el coche eléctrico, desayuna más rápido, se viste solo, es el primero para salir de casa y no tengo que negociar con él qué juguete se lleva, solo se quiere subir al coche. En mi plaza de garaje comunitario tuve que instalarme un sencillo enchufe con llave y contador (unos 500 eur todo) que me permite dejar enchufado por la noche el coche y poder pagar a la Comunidad cada 12 meses el consumo que dicta el contador (esto lo negocié en una junta de vecinos, ningún vecino se negó!). Bajo al garaje 2 minutos antes de cuando tenía un coche de gasolina, ese es el tiempo extra que he de tener en cuenta para el proceso de desenchufarme… abrir el enchufe bajo llave, desenchufar el cable, doblar y guardar el cable en su compartimento del coche, volver a dejar el enchufe bajo llave, y lograr sentar a mi hijo en la sillita, pues no para de dar vueltas al coche de la excitación que le produce subirse al coche eléctrico.

9:30 Reunion de trabajo en la oficina de un cliente. Km recorridos hoy: 30, Batería: 70%

Lo primero que hago al llegar es preguntar si puedo utilizar el enchufe que está cerca de la silla del hall de entrada para recargar mi coche eléctrico. Después de las debidas explicaciones, me invitan a enchufarme mejor en el garaje, pues estará el coche más protegido. ¡Perfecto! Aunque haya recorrido tan solo 25 kilómetros desde que dejé a mi hijo en el cole, me enchufo para recargar mientras estoy reunido. Esa hora u hora y media me dará para recuperar unos 15 km… Por cierto, me enchufo a un enchufe «normal» de 220V. No necesito ningún adaptador, o clavija especial.

12:00 Llego a la oficina. Km recorridos hoy: 50, Batería 70%

Después de la reunión llego a la oficina tras recorrer unos 20 kilómetros. En la oficina, saco un alargador por la ventana y enchufo mi coche eléctrico de nuevo. La batería de mi coche eléctrico, como la de casi todos los modelos del mercado, no tiene efecto memoria, y me puedo enchufar tantas veces quiera/pueda aunque haya recorrido solo 5 kilómetros. Eso, si, los fabricantes recomiendan realizar una recarga completa, lenta, cada 15 días más o menos… con el fin de «ecualizar» la batería (hacer como una especie de chequeo y reset para verificar su estado.)

14:30 Comida de trabajo. Km recorridos hoy: 85, Batería 60%

De nuevo salgo sobre las 14:00 de la oficina (el nivel de batería del coche marca lleno al 90%). Recorro unos 35 kilómetros por vía rápida periurbana a velocidad máxima que me permite el coche eléctrico, unos 105 km/h de marcador (100 km/h según el fabricante, coincidiendo con la velocidad máxima permitida en dicha vía). Llego con la batería al 60% pero me vuelvo a enchufar (yo sabía que me podía enchufar durante mi comida de trabajo).

17:00 Vuelta a la oficina. Km recorridos hoy: 120, Batería 60%

Después de dar varias vueltas en mi coche eléctrico con algunos de los compañeros de comida (esto siempre ocurre, todo el mundo quiere probar mi coche eléctrico), salgo hacia la oficina de nuevo. Las 2 horas de recarga durante la comida me han permitido de nuevo recargar hasta el 90% de la capacidad de la batería. Vuelvo a la oficina de nuevo con el 60% y me vuelvo a enchufar.

19:30 Llego a casa. Km recorridos hoy: 130, Batería 90%

Después de aparcar mi coche eléctrico en mi plaza de garaje, empieza por ultima vez hoy el ritual: abrir el compartimento donde se guarda el cable, abrir el enchufe bajo llave, dejar el coche bien enchufado y verificando que se queda cargando. Esta vez, me aseguro que el modo de recarga está en modo «lento», pues mi coche eléctrico permite hasta 3 modos de recarga utilizando un enchufe «normal» de 220V. Esto lo hago porque lo dejaré cargando toda la noche, sin prisas, y beneficiando a la vida de las baterías. Es importante destacar que todos los fabricantes de coches eléctricos recomiendan las cargas más lentas posibles siempre que se pueda pues alargan la vida de las baterías.

Resumen de un día con mi coche eléctrico

Com mi coche eléctrico he recuperado el placer de conducir. Me explico. No es que los coches actuales de combustión interna carezcan de sensaciones placenteras al volante, pero mi coche eléctrico me permite disfrutar de su conducción de otra manera. El hecho de saber que no he emitido ni una sola emisión contaminante durante su uso, ya me gusta. ¡También me gusta el no tener que ir a una gasolinera! Creedme, esto sí que engancha! También me gusta que desde que uso a diario mi coche eléctrico he dejado de llenar 2 depósitos de combustible en mi coche de gasolina (90 eur cada depósito), esto también me gusta, y mucho. Y además el hecho de que con el distintivo especial que me dieron en el Ayuntamiento de manera gratuita, puedo aparcar en las zonas de estacionamiento regulado sin tener que pagar ni poner tiques, pues también me gusta. Y además, sabiendo que el consumo aproximado en euros de mi coche eléctrico es de 1,5 eur/100 km cargando en mi casa por la noche, me permito «pisarle» para divertirme en las salidas. Pero lo más destacable y es algo que nadie se percata, es que yo, hoy he recorrido 130 kilómetros y tengo el depósito al 90%. Hoy he recorrido esa distancia y me habrá costado (¡a mí!) unos 25 cents de eur… Es lo que ocurre con las nuevas tendencias… todo el mundo se presta a dejarme un enchufe… ¿qué te dirían si pidiéramos 20 EUR a un compañero/cliente para gasolina a la entrada de una reunión?

Fuentes: Twenergy

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