Los primeros en llegar y, por tanto, mejor asentados en el mercado, son los vehículos híbridos. El éxito del más conocido de ellos, Toyota Prius, se mide directamente por la relación de profesionales del motor que lo utilizan, como por ejemplo los taxistas. El funcionamiento de los coches híbridos se basa en la alternancia de dos motores, uno principal, movido por gasolina, y un motor eléctrico secundario que se alimenta del movimiento y el calor del principal.

Ése es quizás el motivo principal de que los híbridos no se consideren los vehículos más ecológicos del mercado. Sin embargo, existe otro tipo de híbridos, conocidos como de autonomía extendida, como VolksWagen XL1, Opel Ampera o Chevrolet Bolt, y que permiten recorrer más de 500 kilómetros sin necesidad de recargar, superando así la baja autonomía que ofrecen los coches eléctricos, pero a cambio de emitir a la atomósfera una media de 27 gramos de CO2 por kilómetro.

Sin embargo, los últimos modelos de coches exclusivamente eléctricos han mejorado mucho en ese aspecto, como el flamante Tesla S, que supera los 400 kilómetros sin recargar y ofrece una potencia de más de 300 caballos de potencia. Sin embargo, cualquiera que quiera subirse al deseado bólido ecológico de Elon Musk debe saber que sus precios superan los 70.000 euros, lo que muestra que , en la batalla por conseguir el vehículo más ecológico, la autonomía afecta directamente al precio final.

También hay alternativas un poco más baratas, como el chino BYD E6, con cerca de 300 kilómetros de autonomía por más de 50.000 euros, o el Mercedes B Electric Drive, por unos 42.000 euros. Pero, sin duda, la mejor relación entre autonomía y precio es para modelos utilitarios como el KIA Soul EVE, el Nissan Leaf o el Renault ZOE, que soportan unos 200 kilómetros sin necesidad de recarga, cuestan entre 32.000 y 27.000 euros y permiten mantener las emisiones de CO2 a cero, aunque ofreciendo menos potencia que sus competidores más deportivos.

Los últimos en llegar son los coches ecológicos de pila de hidrógeno, que hasta principios de este año eran sólo una hipótesis rechazada por la mayoría de la industria del automóvil. Sin embargo, la mayor fabricante de coches del mundo, la japonesa Toyota, ha presentado hace pocos meses el primer coche de hidrógeno, el Mirai, que recoge el testigo de innovación que marcó el Prius hace dieciocho años. 650 kilómetros de autonomía, sólo 3 minutos para recargarse y un precio similar al de los coches eléctricos de gama media.

El Mirai, al igual que algunos de sus competidores de motor eléctrico, resumen muchas de las características que todo conductor responsable debería buscar en su próximo coche ecológico, como un sistema de alimentación que proporcione autonomía suficiente, facilidad y velocidad de recarga, cero emisiones de gases contaminantes a la atmósfera y, por supuesto, prestaciones a la altura de su precio.

FUENTES: Unocero |Ecomotor |Autobild |Motorpasión 

 
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