La intención es básicamente la misma, pero el alquiler individual hace que estos huertos sean mucho más accesibles para las personas que no tienen mucho tiempo. Al tratarse de un alquiler individual, no es necesario participar en ningún grupo o sociedad, por lo que tú puedes cuidar tu huerto cuando mejor te venga, sin tener que adaptarte a los horarios de nadie más. El único requisito es que al menos el 20% del terreno se dedique a la alimentación ecológica, es decir a cultivar frutales, verduras u hortalizas.

Pues bien, esta fórmula ecológica está teniendo mucho éxito en Alemania, ya que los pequeños terrenos ubicados junto a las vías del tren se están llenando de pequeñas explotaciones familiares en las que los alemanes cultivan lo necesario para su día a día. ¿Verdad que es una idea genial?

Además del evidente beneficio para el medio ambiente, cultivar tus propias frutas, verduras y hortalizas es bueno para la salud porque sabes exactamente los productos que has utilizado para su cultivo. Y además, resulta mucho más económico.

Sin duda, nos encantaría que la iniciativa de los huertos urbanos en Alemania se extendiera también en España. ¿Imaginas compartir un pequeño huerto con tu familia, amigos o vecinos? O si ya eres un experto en alimentación ecológica, podrías tener tu propia cosecha a cambio de un pequeño alquiler.  

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