En esta ciudad «deseable» los edificios de nueva construcción utilizan cogeneración (produciendo electricidad y calor útil), aprovechan al máximo la energía solar pasiva gracias a su diseño, tienen ventanas con triple vidrio, en sus cubiertas tienen captadores solares para la generación de agua caliente y paneles fotovoltaicos para la generación de electricidad, y en su interior existe una zona de aparcamiento para bicicletas.

– La movilidad en esta ciudad ideal se hace predominantemente a pie, en bicicleta y en transporte público, reservando el uso del coche para casos concretos. Los espacios públicos son fácilmente accesibles mediante medios de transporte sostenible y están más dedicados al peatón. En estos espacios además hay más áreas verdes y así se acerca de alguna manera la naturaleza a la ciudad y se limpia el aire contaminado de las ciudades.

– Se reactivan las pequeñas tiendas de barrio para disminuir la dependencia del vehículo privado en las compras de los ciudadanos.

– Los LED son la tecnología predominante en iluminación y se da prioridad a la iluminación natural.

– La energía eléctrica procede principalmente de fuentes renovables o de residuos.

– Se refuerzan las conexiones entre el campo y la ciudad debido a la reactivación de la agricultura gracias, por un lado, a los nuevos cultivos energéticos utilizados como biomasa, y por otro, a la producción de alimentos y materiales a nivel local.

– En la política local se tienen en cuenta los indicadores climáticos y energéticos de igual manera que las tasas de desempleo, el número de habitantes y la seguridad.

– El sistema de valores aquí está orientado a los placeres de la vida, los encuentros sociales, el aprendizaje personal y la innovación.

Algunas de estas ideas son ya parte del presente en muchos lugares, por lo que no deberíamos verlo tanto como una utopía sino como objetivos que deberíamos alcanzar para conseguir reducir el consumo energético y las emisiones a la atmósfera, al mismo tiempo que hacemos del planeta un mejor lugar para nosotros y nuestros hijos.

Fuentes: Twenergy / Energy cities / Wkimedia Commons

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