Microturbina y micromotor para microgeneraciónLos sistemas de generación usados en la microcogeneración son principalmente dos: microturbinas y micromotores. Estos últimos emplean la misma tecnología que normalmente se emplea en los automóviles: el giro del eje mueve un generador que produce electricidad, aprovechando el calor disipado a través de los circuitos de agua de refrigeración y de los gases de escape para producir agua caliente.

Por otro lado, las microturbinas de gas son máquinas que emplean la misma tecnología que se emplea comúnmente en las grandes centrales de producción de electricidad, aunque a una escala mucho mas pequeña. En estos aparatos, los gases calientes producidos por la combustión del gas con el aire hacen girar una turbina, que a su vez acciona un alternador que genera electricidad. Posteriormente, estos gases, que todavía tienen alta temperatura, calientan el agua que se puede emplear para calefacción o para el agua caliente sanitaria.

Ambas tecnologías son validas y presentan un rendimiento total similar. Las microturbinas tienen una fiabilidad mayor y sus costes de mantenimiento son inferiores. De todas maneras, en cada caso se debe escoger la tecnología más apropiada en función de la potencia que necesitamos y del modo de operación.

Para completar nuestra instalación debemos instalar una red de distribución del agua caliente en toda la casa para llevar hasta los grifos y los radiadores el agua caliente. Suele ser recomendable además tener un depósito para el agua caliente, que nos garantizará un suministro continuo, y una caldera auxiliar para aquellos momentos en que haya mucha necesidad de energía en el hogar.

Si acopláramos a estos sistemas una maquina de absorción, podríamos estar produciendo, además de electricidad y calor, también frío para climatización: estos sistemas se llaman de microtrigeneración.

Según estudios recientes, la cogeneración tiene el potencial de hacer ahorrar al país el 16% de la energía que se consume actualmente en el sector residencial. Por este motivo la legislación es favorable a este tipo de tecnología: si vendemos la electricidad que producimos a la red eléctrica, recibimos un monto de dinero interesante que puede hacernos recuperar la inversión en un periodo de tiempo razonable.

Ya se han instalado sistemas de este tipo en España: en Colmenar Viejo, en un edificio de viviendas de protección pública, se han diseñado instalaciones para conseguir ahorros del 57% de energía en calefacción y agua caliente sanitaria y evitar cada año emisiones de CO? a la atmosfera correspondientes a 364 coches en su trayecto de Madrid a Barcelona.

Fuentes: Elaboración propia / idae.es / consumer.es / © mark yuill – fotolia.com

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