DomóticaAbusando de tópicos, el 2014 llega cargado de realidades que superan la ficción. Veamos algunos ejemplos: si al reloj inteligente Galaxy Gear de Samsung, le dices ‘saliendo de casa’, las luces y los electrodomésticos preseleccionados se apagarán. Si le dices ‘buenas noches’ al mando de tu televisión inteligente, se apagará y se reducirá gradualmente la intensidad de las luces. Desde tu teléfono, también inteligente podrás obtener imágenes de tu hogar en tiempo real a través de las cámaras integradas en los electrodomésticos y recibir tanto notificaciones acerca de su mantenimiento como asistencia posventa.

El C4 Picasso, que se fabrica en la factoría de PSA Peugeot Citroën en Vigo, te permitirá encender la calefacción cuando vayas de camino a casa. El fabricante de electrodomésticos LG, ha desarrollado junto con la empresa de servicios de mensajería instantánea Line, un sistema que faculta al usuario para dar órdenes a sus electrodomésticos desde cualquier lugar enviando un mensaje como lo haría chateando con sus amigos. Ambos aseguran que sus clientes podrán consultar el consumo de su frigorífico desde el teléfono.

Para entender de forma simpática, de qué estamos hablando os propongo visualizar un vídeo que ronda por internet desde el 2010 sobre la casa del futuro.

Todas estas maravillas de la innovación tecnológica es lo que ahora llamamos internet de las cosas, que no viene a ser otra cosa, que cosas de uso cotidiano, que se comunican entre sí. Juntas conforman un hogar conectado con el objetivo de aumentar la eficiencia  energética, la seguridad, favorecer la atención sanitaria en el hogar y el bienestar. En resumidas cuentas, lo que desde hace más de veinte años llamamos domótica.

La guía publicada por el IDAE sobre cómo ahorrar energía instalando domótica muestra cómo la domótica ayuda a no dejarse las luces encendidas, a aprovechar la luz solar, a no tener la climatización encendida con las ventanas abiertas y a no regar si ha llovido, en definitiva a hacer un uso eficiente de los recursos naturales y las tarifas horarias de menor coste, reduciendo así la factura energética. Además, instalando un sistema de monitorización y gestión del consumo energético, el usuario podrá tomar consciencia de cuándo, dónde y cuánto está consumiendo. La información, le dará la posibilidad de modificar sus hábitos y tomar medidas para reducir su factura energética.

¿Quién dijo que la domótica no tenía futuro?

Las noticias publicadas a raíz de la feria internacional CES 2014, de electrónica de consumo, celebrada este mes de enero en Las Vegas, auguran que el mercado del hogar conectado va a alcanzar los 10 mil millones de dólares americanos, cifra que aumentará a 44 mil millones en 2017.

Hemos oído decir “cienes y cienes” de veces, que la explosión del boom de la domótica iba a llegar, y ahora nos pasa como a Pedro con el lobo, que ya nadie le cree. Sin embargo cuando empiezas a leer titulares en prensa de grandes compañías luchando por tener una plaza prioritaria en la carrera por la conquista de la domótica, igual es que el río agua lleva.

Es un claro indicativo que Apple, haya registrado patentes que hablan de calibrar la temperatura de la ducha tomando en cuenta cuánto suele durar habitualmente nuestra caminata matutina, y tenerla preparada para cuando lleguemos a casa. Que Google acaba de firmar la segunda adquisición más cara de su historia, Nest Labs, una empresa –fundada por uno de los ‘padres del iPod’– que comercializa termostatos y detectores de humo inteligentes. Y que Microsoft anuncie que su programa Home 2.0 promete hacer del Xbox One, una central de control de nuestras viviendas.

He hecho siempre profesión pública de mi fe en el futuro de la domótica, era cuestión de tiempo que fuésemos capaces de tirar de la demanda. En España el mercado ha pasado por serias dificultades. La crisis primero inmobiliaria y después económica se produjo justo en un momento en el que el sector podía por primera vez apoyarse en una base normativa y legislativa, que auguraba un marco favorable con buenas expectativas para crecer, y aunque la oferta del sector era madura y había consolidado su fiabilidad tecnológica y nivel de servicio, la ilusión se quedó en stand by. Así lo refleja el Estudio de tendencias del mercado de la domótica y la inmótica en España que presentamos en CEDOM a finales del 2011.

Somos tantos los que hemos deseado que la domótica se haga realidad que lo hemos conseguido, al margen de cómo el branding quiera llamarla. Y sólo así, deseándolo intensamente puede ser que nos veamos otra vez con la misma mirada.

Fuente: Flickr

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