Si te estás planteando la idea de cambiar tu cocina actual, en este artículo queremos explicarte una comparación entre las cocinas de gas, inducción y de vitrocerámica. Busca lápiz y papel para que tomes nota de aquellos aspectos que podrían convencerte y, finalmente, puedas elegir la cocina ideal para tu casa 😉

Para la mayor parte de los consumidores, lo más importante a la hora de elegir cocina es el ahorro económico que suponga esta compra en la factura de la luz que nos llega cada mes. Todo está interconectado. A mayor eficiencia, menos gasto, y cuanto menos gasto, más ahorro de dinero y de energía.

Te ayudamos a elegir cocina

Cocina de inducción VS. Vitrocerámica

Cocina de inducción y vitrocerámica

Pues bien, al hablar de cocinar, la rapidez tiene mucho que ver con todos estos aspectos. Elijamos un ejemplo sencillo como hervir agua: sin duda aquí el corredor imbatible es la inducción. Esta tarda menos de seis minutos en llevar a ebullición un litro y medio de agua, mientras que para hacerlo con la vitrocerámica normal deberán emplearse al menos diez minutos, y más de once en una cocina de gas. Esto, como es obvio, repercute de manera crucial en el consumo energético.

Cocina de gas VS. Vitrocerámica

Cocina de gas y vitrocerámica

Tanto las cocinas de inducción como las de gas generan calor de una manera prácticamente instantánea, algo que no ocurre con las vitrocerámicas convencionales, que por lo general están provistas de una placa de vidrio que separa la fuente de calor con el objeto que se quiere calentar.

Entre las desventajas de las cocinas de gas encontramos el difícil control del calor. Este aspecto, en las cocinas de inducción, es totalmente contrario, ya que permiten generar la energía deseada.

Hasta aquí parece que la inducción no tiene rival, y así lo muestran la mayor parte de las comparativas entre distintas marcas de cocinas. Pero llega el momento de hablar de emisiones.

¿Cuál es la mejor opción para el medio ambiente?

Cocina de gas

Si la intención es disminuir las emisiones de CO2, que tienen que ver con el cambio climático, lo mejor es, sin duda, el gas. Este tipo de cocinas solo emiten unos 200 gramos de CO2 por cada kWh. Eso sí, la persona que vaya a elegir cocina de gas deberá tener en cuenta el riesgo de los gases de combustión y comprarse una buena campana extractora.

Al elegir cocina, piensa también en los complementos

Al elegir cocina, piensa también en los complementos

Ya que hablamos de consejos para complementar bien la cocina, es necesario detenerse en los recipientes en los que almacenarás gran parte de tus alimentos. Aunque no lo creas, tener los recipientes adecuados también puede ser decisivo a la hora de decantarse por un tipo de cocina, ya que uno de los inconvenientes de la inducción es precisamente que deben estar fabricados con materiales ferromagnéticos, ya que con otro tipo no funciona.

En la actualidad están empezando a comercializarse soportes de hierro en los que apoyar las sartenes normales, pero estaríamos destruyendo las ventajas añadidas que presentan estas placas.

En las cocinas de gas se puede usar cualquier tipo de menaje sin ningún problema. De hecho, digamos que este detalle es la guinda del pastel y la que hace que el gas sea la estrella entre los que más saben de cocina.

Ahora que conoces la comparativa entre cocinas de gas, vitrocerámica e inducción, ¿ya sabes qué cocina elegir? Si has tenido experiencias con las cocinas anteriores, deja tu opinión en el área de comentarios. ¡Seguramente ayudarás a alguien a elegir cocina para su nuevo hogar! 🙂

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