CarreterasPor el momento no son más que ensayos, pero todo apunta a que en poco tiempo podremos verlos en funcionamiento mientras realizamos nuestros viajes.

El primer proyecto se ha presentado en el último Congreso Nacional de Medio Ambiente, celebrado en Madrid el mes de noviembre de 2010. La tesis apuntaba a que el aire generado por los vehículos desplazándose a gran velocidad podría aprovecharse para producir energía. Sin embargo, el estudio acabó concluyendo que no era necesario arriesgarse a ninguna multa de tráfico. La corriente generada por el tráfico es demasiado inestable y convulsa como para ser aprovechada con rendimientos favorables. El viento que mejor se puede aprovechar es el que se crea de forma natural en estas carreteras. Para llegar a esta conclusión se instalaron anemómetros ultrasónicos a distintas alturas para medir los flujos de aire. Se detectó que en la zona de paso de vehículos se generaba energía útil a partir de tres metros de altura. Para absorberla habría que instalar unos captadores eólicos, cuanto más altos mejor, de un tamaño mucho más reducido que los grandes molinos que estamos acostumbrados a ver en el paisaje.

La otra idea apuesta por aprovechar los atascos. El instituto Technion de tecnología de Israel ha basado su ensayo en la piezoelectricidad. A saber: la propiedad que tienen ciertos cristales de polarizarse eléctricamente cuando son sometidos a presión, y a la inversa. Aplicando este principio se pueden conseguir, durante las horas punta, hasta 100 Kw por cada kilómetro de autovía. La logística es sencilla. Se colocan baterías de generadores en puntos clave de las carreteras y se tapan con asfalto. Éstos recogen la electricidad acumulada y la derivan a una red de distribución. Sencillo.

En un principio, el flujo de electricidad disponible sería utilizado para abastecer las necesidades propias de las autovías: avisos luminosos e iluminación vial. Los mismos generadores también se pueden utilizar en vías férreas y pistas de aterrizaje. Una solución totalmente sostenible que, además, nos da una razón más para recorrer mundo.

Fuentes: Twenergy / Universidad de Córdoba – Recursos / CONAMA / Antena 3 / Natura-medioambiental.com / Flickr

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