El Parlamento Europeo aprobó la semana pasada un reglamento según el cual todas las nuevas ruedas vendidas en la Unión a partir del 1 de noviembre de 2012 deberán estar clasificadas y etiquetadas según su consumo de carburante, su capacidad de adherencia a suelos mojados y su nivel de ruido. Es decir, cuando vayamos a cambiar de ruedas, una etiqueta nos resumirá gran parte de la información necesaria para tomar nuestra decisión de compra.

Sólo los neumáticos destinados a los todoterreno y a los coches de carreras se librarán de esta decisión que busca proporcionar el máximo posible de información al consumidor. Con esta medida, Europa pretende que los usuarios seamos capaces de optar por los neumáticos más seguros, silenciosos y eficientes del mercado. Así, además de accidentes y ruidos, se evitará el uso innecesario de gasolina y por tanto, las consiguientes emisiones de CO?. De hecho, se calcula que el uso de mejores ruedas evitaría emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera equivalentes a la eliminación de 1,3 millones de coches de las carreteras.

El nuevo sistema de etiquetado para neumáticos no nos pilla por sorpresa a los europeos, ya que será muy similar al que ya utilizamos con éxito en los electrodomésticos. Las ruedas más eficientes energéticamente llevarán bien visible la letra «A» en una etiqueta de color verde y las menos, serán castigadas con una «G» y un color rojo. El nivel de ruido también será indicado a través del número de decibelios emitidos y un icono con ondas. Respecto al grado de adherencia en superficies mojadas, deberá ser especificado por los proveedores en todos los materiales promocionales, incluidas las páginas web.

Fuentes: Elaboración propia / europarl.europa.eu / europapress.es / bbc.co.uk / flickr.com

 

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