¿Quieres ser el gestor energetico en tu oficina?

Tareas del gestor energético

El gestor energético deberá, en primer lugar, controlar de manera periódica el consumo de energía de la instalación. Controlar, por ejemplo, mes a mes las facturas de electricidad y combustibles permite saber si nuestro consumo se mantiene estable o se ha incrementado: si así fuera, el gestor energético tiene que buscar las causas de este aumento y corregirlas. Es especialmente interesante comparar una factura con la del mismo mes del año anterior para ver cómo ha evolucionado nuestro consumo en igualdad de condiciones climáticas.

Además es importante que el gestor energético y sus colaboradores aseguren el buen mantenimiento de las instalaciones para que en los equipos, debido a su uso, no se produzcan desajustes que puedan desembocar en un incremento en el consumo de energía. Si, por ejemplo, no se limpian periódicamente los filtros del aire acondicionado su consumo aumentará y el equipo se podría dañar ¡Prevenir es mejor que curar!

Las Auditorías Energéticas

El gestor energético deberá identificar además cuáles son los puntos de mejora de la oficina. Una herramienta de soporte importante para esto es la auditoría energética. En este sentido, un proyecto de auditoría energética identificará en la oficina las ineficiencias energéticas y redactará una serie de medidas para paliar dichas ineficiencias. Estas medidas de ahorro se basarán no sólo en la implantación de nuevos equipos y dispositivos, sino también en la adopción de hábitos de consumo que fomenten el ahorro energético. Además, la auditoría deberá cuantificar las acciones a llevar a cabo según variables como el coste de inversión, el periodo de retorno o el ahorro energético y económico generado. Con esta batería de medidas de ahorro, el gestor energético será capaz de establecer un plan de inversiones enfocado a la reducción del consumo de energía a lo largo del tiempo.

Si una empresa lleva a cabo todo este tipo de acciones, puede ser muy adecuado que se plantee la implantación de un sistema de gestión energética normalizado de acuerdo a los estándares marcados por la norma europea EN 16001:2010. Con ello, la empresa obtendrá el doble beneficio de ahorrar energía, además de obtener un documento reconocido internacionalmente que acredita dicha gestión energética como empresa comprometida con la sostenibilidad y el medioambiente.

Fuente: elaboración propia / fotolia.com – © Andres Rodriguez #10966646

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