La Antártida es el continente más elevado de la Tierra, con una altitud promedio de 2.000 metros sobre el nivel del mar. Alberga alrededor de 80% del agua dulce del planeta y es también el continente con el promedio de humedad más bajo de la Tierra. Las investigaciones llevadas a cabo en el continente blanco aportan evidencias sobre el cambio climático, confirmando el retroceso de glaciares y la pérdida de masa de hielo. Esta es una de las alarmantes conclusiones que se extrajeron durante la recientemente celebrada VIII Reunión Chilena de Investigación Antártica, que congregó a un centenar de estudiantes de pre y pos grado, investigadores jóvenes y otros con más experiencia antártica que presentaron más de 70 trabajos durante dos intensas jornadas.

Según expusieron los investigadores participantes, la flora antártica le ha ganado terreno al hielo, aumentando sus poblaciones y extendiéndose hacia el sur. Es una prueba más de los efectos que está teniendo el cambio climático en el Planeta. Estos hallazgos son posibles gracias a la entrega de estos expertos pero realizar investigaciones en terrenos tan inhóspitos no resulta nada sencillo. Por eso mismo, una de las novedades que mejor recibimiento tuvo entre los asistentes fue la noticia del aumento de gasto en la Antártica del 20%, respaldado por el 8% de aumento en el presupuesto global del Instituto Antártico Chileno (INACH). Gracias a este impulso económico será posible ampliar las investigaciones en el Círculo Polar Antártico, fundamentalmente al sur de la bahía Paraíso, más allá de los mares que circundan la isla Adelaida, hasta bahía Margarita. Precisamente allí se encuentra abandonada la base Teniente Carvajal, que se espera reactivar para proseguir con las investigaciones.

A la VIII Reunión Chilena de Investigación Antártica, le siguió semanas después otros dos encuentros inéditos, celebrados en Punta Arenas, en el que participaron especialistas y científicos de Alemania, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Estados Unidos, Francia, Noruega, Reino Unido y Suecia. El objetivo no era otro que colaborar y compartir información satelital de vanguardia para el desarrollo de investigaciones sobre el medio ambiente y el cambio climático. Algo vital, considerando que la península Antártica es uno de los dos o tres lugares donde la temperatura aumenta más rápidamente en el Planeta, hecho que puede ser estudiado más exhaustivamente mediante el lanzamiento de un par de satélites con sensores radar, que orbitarán la Tierra separados unos cientos de metros uno de otro y observando una misma área geográfica simultáneamente.

Fuentes: Twenergy / El día / Los Andes / radiopolar.com / Biochile / La Mañana de Córdoba / Instituto Antártico Chileno / Flickr

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