Conocido también como el árbol emperatriz (recibió su nombre en honor de la princesa rusa Ana Paulownia), esta especie es originaria de China y se ha convertido en uno de los grandes aliados contra la desertificación.

La explicación es sencilla: el kiri, que vivió su momento de esplendor en el siglo XIX después de que los japoneses lo popularizaran como planta ornamental, es una planta muy resistente. Este portento de la naturaleza es capaz de crecer en terrenos casi estériles, pudiendo hacer frente incluso al fuego gracias a su asombrosa capacidad de regeneración de sus raíces y sus vasos de crecimiento.

Características especiales del árbol kiri

  • ? Puede resistir hasta 20ºC bajo cero
  • ? Requiere de suelos profundos
  • ? Es el árbol que crece más rápidamente, pudiendo alcanzar los 27 metros

Contra el cambio climático

Dadas estas características del árbol kiri, resulta una planta ideal para la reforestación, precisamente, en tierras casi yermas, siendo capaz de transformarlas. Sus hojas son muy ricas en nitrógeno y esta cualidad es crucial cuando llega el otoño, caen al suelo y, al descomponerse, nutren el suelo. Además, sus fuertes raíces juegan un papel protagonista contra la erosión de los suelos.

Los beneficios que aporta el kiri no terminan aquí: es capaz de absorber hasta diez veces más dióxido de carbono (CO 2 ) que cualquier otro árbol. A cambio, emite grandes volúmenes de oxígeno, lo que es un arma sin igual contra el cambio climático.

Ya existen numerosos proyectos que han sabido aprovechar este potencial, no sólo en EEUU, donde en Texas purifican suelo contaminado a través del The Kiri Tree Revolution, sino en la misma Argentina. En San Luis, recientemente realizaron una prueba piloto con los primeros ejemplares de este árbol. El objetivo es evaluar si se adapta a la provincia, dado que hasta la fecha únicamente se ha comercializado en el Norte argentino.

De ser así, podría dinamizar la economía local, creándose un importante centro de distribución hacia el resto de las provincias a través del Programa Forestal y Frutihortícola.

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