La buena noticia es que en el mercado están apareciendo nuevas alternativas más sostenibles, atractivas y prácticas. El mejor ejemplo son los vasos de plástico 100% biodegradables Loliware, que además de no contaminar puedes comértelos a mordiscos.

Creados por Chelsea Briganti y Leigh Ann Tucker, dos diseñadoras neoyorquinas de la agencia The way we see the world, estos vasos están elaborados con una gelatina vegetal procedente de Agar Agar, unas algas marinas muy típicas de la cocina japonesa. También incluyen edulcorantes orgánicos y sabores y colores derivados de frutas y verduras. Todo muy natural.

Cada color es un sabor: el rojo es de tarta de cerezas, el amarillo de cítricos, el verde de té matcha, el marrón oscuro de vainilla y el marrón claro sin sabor. Cada uno de ellos aporta 135 calorías y son perfectos para combinar con una bebida o un postre. Si en lugar de comértelos, los tiras a la basura, en menos de 60 días se descomponen de forma natural.

Con esta original idea inspirada en el diseño más chic de los vasos de fiesta, las diseñadoras buscan poner fin a los utensilios de plástico tradicional que tanto dañan el medio ambiente. “Cada año, los estadounidenses desechamos 25 billones de vasos de plástico que terminan en vertederos donde nunca se descomponen. Queríamos encontrar una solución”, aseguran Briganti y Tucker. Sin duda, una deliciosa solución para cuidar el Planeta.

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