En el ecosistema Twenergy contamos con un espacio exclusivo dedicado a los productos de ahorro energético. Desde allí les hemos mostrado inventos como un lavavajillas manual con manivela, las bonanzas de los termostatos inteligentes o la implantación cada vez mayor de las estufas de pellets.

Sin embargo, el universo de avances cada es mayor y uno de estos productos innovadores es Wodiblu, un ingenio desarrollado por unos emprendedores que se alzó con el premio Reto Todos con el Mismo Chip que galardona propuestas tecnológicas de gran impacto. Se trata de una regadera inteligente con la que es posible ahorrar hasta un 60% de agua.

El secreto de Wodiblu es la app móvil con la que se controla, gracias a la cual se marca, se realiza el seguimiento y se notifica el cumplimiento de metas. Por ejemplo, se determina los litros de agua máximos a consumir en una ducha y si se sobrepasa se alerta con una bocina.

Así, la regadera comunica vía WiFi, incluso a redes sociales, si se están o no cumpliendo con los objetivos marcados de ahorro, fomentando la competición por la eficiencia.

La electrónica lo está revolucionando todo y en el último CES de Las Vegas se presentó Ecoisme, con el que es posible detectar y monitorar todo el consumo de energía en el hogar. Este dispositivo electrónico ofrece al usuario información sobre cuánta energía y dónde la estamos consumiendo, así como si se produce un malgasto, pudiendo de ese modo poner remedio.

Pero no todo los productos innovadores tienen que ver con la electrónica. Bien lo sabe Joel Durand, un joven de Rosario que ha inventado Mollibus, un producto de limpieza que prácticamente no requiere agua y que puede utilizarse para lavar el auto o los productos de cocina.

Mollibus ha sido presentado al  “Programa Emprendedor Profesional” de la Incubadora de Universitaria de Empresas y en la Semana del Emprendedor, impulsado por sus cifras: ahorros de hasta 200 litros por lavado de autos, gracias a este producto innovador creado junto a un biotecnólogo y un ingeniero químico.

Por otro lado y con la vista ya puesta en el futuro cercano, nos encontramos que en unos cinco años el mundo de las heladeras y los aparatos de aire acondicionado podría vivir una auténtica revolución. Todo ello gracias a un nuevo material que se enfría cuando se desmagnetiza, eliminando el uso de los refrigerantes, y mejorando la eficiencia entre un 25 y un 30%.

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