La primera observación que deberíamos hacernos es, si ya nos hemos habituado a no dejar los dispositivos electrónicos en posición de stand-by porque sabemos que consumen energía, ¿por qué dejamos los cargadores enchufados? Aunque no estén conectados a nuestro celular, continúan consumiendo lo que se denomina energía fantasma.

Más aún cabría preguntarnos por qué dejamos cargar el celular toda la noche si con dos horas basta. Al cabo del año, en el enchufe de nuestra mesita de noche habremos consumido el doble de electricidad que si hubiéramos cargado el terminal como es debido. La batería es inteligente y no se sobrecargará, pero haremos flaco favor al ambiente y a nuestro bolsillo cuando llegue la boleta de la luz. No solo eso, recientes estudios desaconsejan cargar el celular por la noche porque la luz azul emitida por los aparatos electrónicos perjudica el metabolismo al segregar melatonina pudiendo contribuir a la diabetes o la obesidad.

En cuanto a los cargadores, si lo que queremos es dar una vida útil larga a nuestro teléfono, lo ideal es que cuando vayamos a cargar el celular utilicemos su cargador oficial. Aunque existen cargadores de otras marcas de calidad, con el que siempre estaremos seguros de un rendimiento óptimo es con el que venía de fábrica.

Asimismo y si bien es verdad que lo más recomendable es cargar el celular sólo cuando sea necesario y evitar pequeñas cargas continuadas, no es menos cierto que es conveniente no apurar hasta que la batería se encuentre al límite. Por debajo del 40% ya es bueno recargarla para así conseguir que la batería se desgaste menos.

Uno de los mitos más extendidos es que el celular tiene que estar encendido las 24 horas del día. Sencillamente es falso y, lo que es peor, consume energía innecesaria y acorta la vida del dispositivo. Siempre que no lo vayamos a utilizar, es conveniente apagarlo para darle un descanso y, de hecho, hay estudios que recomiendan que al cargar el celular lo apaguemos para evitar que su consumo distorsione el ciclo de carga provocando mini-ciclos de recarga.

Por otro lado, si por prescindir de prácticas como cargar el celular durante toda la noche nos preocupa quedarnos sin batería en el momento más inoportuno, existen alternativas que nos puede ayudar a resolver ese problema. Un buen ejemplo son las baterías portátiles, que también pueden servir para los tablets o las cámaras de fotos.

Además, existen métodos todavía más sustentables, como es el caso de esas mismas cargas o baterías portátiles que se recargan mediante energía solar o la más innovadora, un ingenio de un estudiante colombiano de Ingeniería Electrónica: un dinamo para bicicletas que cuando pedaleamos da corriente continua con la que cargar el celular. Eso sí, tendremos que pedalear durante tres horas y nunca bajar de 10 kilómetros a la hora si queremos una carga completa.

Fuentes: Xataka | Blasting News | Rosario.com

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