La energía que se libera por el movimiento de los cuerpos se puede utilizar para generar electricidad o calor, un ejemplo del paso de energía cinética a energía eléctrica sería la dinamo de la bicicleta, el movimiento de la rueda hace que gire la dinamo y como resultado se enciende la luz de la bicicleta. En este caso, además, se obtiene energía cuando frenas liberándose en forma de calor. En las bicicletas eléctricas esta energía se puede recuperar para recargar la batería.

Dentro de las energías renovables, concretamente el funcionamiento de  la energía eólica se basa en la transformación de la energía cinética en energía eléctrica por el movimiento de las palas de los aerogeneradores. La energía hidráulica, por otro lado,  se fundamenta en convertir la energía potencial de la caída del agua en energía cinética moviendo una turbina que genera energía eléctrica.

Una vez detectada la oportunidad de utilizar la energía que se desprende del movimiento de los objetos se empezó a investigar cómo redirigir esa energía y transformarla en energía eléctrica. Uno de los sectores en los que se están haciendo más estudios es el transporte.

Aprovechar la energía cinética del transporte

Algunos de los proyectos más destacables que se están llevando a cabo son:

– La ferrolinera que Adif  ha instalado en la estación Vialia “María Zambrano” de Málaga. Este innovador sistema utiliza la energía que se desprende de la tracción y el frenado de los trenes para recargar coches eléctricos.

– La Fórmula 1 también está investigando la posibilidad de, utilizando la energía que se desprende cuando los coches frenan, obtener energía que el propio coche después utilizará para aumentar su potencia.

– Hay, por otro lado, un gran número de proyectos relacionados con las carreteras que aprovechan el paso de los coches para suministrar energía a los dispositivos que se encuentras próximos.  En este caso la energía generada la utilizan para hacer funcionar las señales, carteles indicativos o los semáforos.

El número de estudios y proyectos piloto relacionados con la transformación de la energía son cada vez más abundantes. Este tipo de iniciativas ayudan a reducir el uso de energía o a utilizarla de una forma más eficiente.

Llegará un momento en el que toda la energía que necesitamos para el día a día la podamos  gestionar nosotros mismos y producir la energía que de verdad necesitamos. ¿Faltará mucho para conseguirlo?

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