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Energía hidráulica

La energía hidráulica o energía hídrica es una fuente de energía renovable que aprovecha la caída de agua desde una cierta altura para generar energía eléctrica. Se aprovecha así la energía cinética de una corriente o salto de agua natural.

Para conseguir aprovechar esa energía se aprovechan los recursos tal y como surgen en la naturaleza (por ejemplo, cataratas, gargantas, etc.) o se construyen presas. Las instalaciones más comunes hoy en día son las centrales hidroeléctricas.

Si quieres saber más sobre la energía hidráulica, sus ventajas y desventajas y descubrir sus curiosidades no te pierdas estas páginas.

Pese a que Shell aseguraba que el fracking podría ser una realidad en España en 2016, lo que garantizaría el suministro de gas natural otros 70 años más, la presión popular, y, especialmente, los bajos precios del petróleo, han puesto freno a esta práctica en el país.

El mar y los ríos no son sólo fuente de energías limpias como la hidroeléctrica o la mareomotriz. Lo son también de la energía osmótica, popularmente conocida como energía azul. Cuando el agua dulce entra en contacto con el agua marina, libera gran cantidad de energía que podemos aprovechar para generar electricidad de forma renovable.

El agua que aprovecha la provincia de Mendoza proviene, casi en su totalidad, de la fusión de las nieves y glaciares ubicados en la cordillera de Los Andes. Llueve muy poco en la región, lo que unido al alto índice de evapotranspiración ha provocado un pronunciado déficit hídrico. A pesar de ello, la provincia cuenta con seis cuencas hidrográficas: las de los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel, Malargüe y Grande y Colorado.

La energía mareomotriz se ha convertido en una de las grandes promesas de las renovables. Este tipo de energía aprovecha el ciclo de las mareas, obteniendo electricidad gracias a las subidas y bajadas cíclicas del nivel del agua en la costa cuando éstas tienen al menos 5 metros de amplitud. Parecidas a la energía mareomotriz son también la undimotriz, que aprovecha el movimiento de las olas hacia arriba y hacia abajo mediante pistones; o la de las corrientes marítimas, capaces de movilizar turbinas cuando tienen una velocidad de 2 metros por segundo como mínimo.

A nadie se escapa que saltos de agua como las Cataratas de Iguazú en Argentina no sólo constituyen una de las principales riquezas naturales del país sino, además, un atractivo turístico que atrae riquezacapital. En mitad de una reserva de 67.000 hectáreas la biodiversidad que reúne es extraordinaria, con ejemplares como el yaguareté, al borde de la extinción por la tala indiscriminada. Fuente de vida y, también de energía hidroeléctrica.