Cuando hace frío o llueve, los ciclistas se piensan dos veces en sacar la bici a la calle. ¿Se puede pedalear en invierno o bajo la lluvia? Por supuesto que sí. Hay países con un clima más frío y lluvioso que España, y una parte importante de la población va en bicicleta. Sólo hay que fijarse en ciudades como Copenhague o Ámsterdam, donde los ciclistas pedalean con viento, lluvia o nieve en cualquier momento del día y del año. Sólo es necesario vestirse de forma adecuada para protegerse y circular con precaución.

Bicicletas aparcadas

Otro de los grandes prejuicios que giran en torno a la bicicleta es la percepción que tenemos en España de este vehículo. La mayoría de la gente sigue asociando la bici a una actividad deportiva. Y no sólo eso. La bicicleta se relaciona con un estatus social bajo o con ecologistas, cuando en realidad, la bicicleta es para todos los públicos, no tiene condición de edad ni clase social. De hecho, en Europa, la bicicleta se usa en países con un mayor índice de calidad de vida.

Otro gran mito es la topografía. Las cuestas y pendientes reducen el uso de la bicicleta, porque la actividad requiere un mayor esfuerzo. Pero no lo impiden. En Berna, Basilea y otras ciudades de Suiza hay muchas calles con pendientes de hasta un 7%, y aun así tienen un uso notable de la bicicleta. Las marchas de la bici nos pueden ayudar y siempre se pueden elegir caminos alternativos con menos pendiente.

La mayoría de los desplazamientos en bicicleta son de hasta cinco kilómetros. En Madrid, por ejemplo, un 40% de los viajes interiores del municipio son menores de cinco kilómetros y, por tanto, existe un enorme potencial para poder utilizar en estos casos la bicicleta. No hay excusa para no pedalear. Y para distancias mayores, combinar la bicicleta con el transporte público es una buena opción.

Otros ciudadanos se niegan a salir con la bici, porque aseguran que respiran todos los humos de los coches. Un argumento no del todo cierto. En bici se respira menos contaminación que en el coche. Un estudio del Ministerio Británico de Transportes señala que hay más contaminación en el interior de los vehículos que en la calle. Al tener el tubo de escape prácticamente delante de tu coche, entran los humos aunque no sean tan visibles como el humo negro de un coche diesel o de un autobús. Además, los ciclistas pueden usar caminos menos contaminados, como vías ciclistas separadas y calles más tranquilas.

La percepción de riesgo por las altas velocidades de los automóviles y el poco respeto hacia los ciclistas son otros graves problemas para convencer a la gente. En bicicleta puedes usar alternativas de tráfico más seguras y tienes una capacidad de reacción mayor que la de otros vehículos. La bicicleta es menos peligrosa que el coche ya que la velocidad es más limitada y el peso del propio vehículo es mucho más reducido.

Lo mejor de montar en bici

En una sociedad cada vez más urbanita y con mayor necesidad de movilidad, la bicicleta representa una alternativa donde todo son ventajas, debido a sus efectos ambientales, la nula emisión de gases contaminantes, la máxima eficiencia energética y la reducción del ruido. A esto hay que sumarle, los grandes beneficios para el ciclista. La actividad física suave y de forma regular como es el pedaleo para desplazamientos cotidianos contribuye a mejorar la salud y prevenir enfer¬medades cardiovasculares.

Pero eso no es todo. Los ciclistas encuentran en las dos ruedas una libertad y una independencia que no aporta el automóvil. Ocupa cinco veces menos espacio que un coche, y es un medio de transporte muy fiable porque evita los atascos y la necesidad de buscar una plaza de aparcamiento. Es un vehículo muy rápido porque permite un transporte «puerta a puerta». De hecho, entre los 500 metros y los 6 kilómetros de distancia, la bicicleta se convierte en la alternativa más rápida.

Según el último ‘Barómetro Anual de la Bicicleta', casi dos millones de españoles utilizan la bicicleta cada día. Una cifra que debería aumentar si somos capaces de acabar con los mitos que perjudican a este vehículo no contaminante.

Fuente: Elaboración propia / fundacionmovilidad.es / flickr

 

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