Contaminación ambientalEl quid de la cuestión de la contaminación ambiental está, por tanto, en el aire. Precisamente, este tipo de contaminación afecta a la atmósfera y al aire que respiramos y, por lo tanto, a la salud de los seres vivos y al buen estado del medio ambiente en general. Por eso es tan peligrosa.

Los mecanismos que provocan este tipo de contaminación en la atmósfera pueden ser muchos y variados. Las principales causas de contaminación provienen de la industria química y de procesos industriales que implican combustión (por ejemplo, combustión de petróleo en automóviles o calefacciones), de las emisiones de gases contaminantes resultantes de procesos productivos de algunas industrias y del uso de pesticidas o productos tóxicos como ácidos o detergentes, entre otros. Leyendo esto podría creerse que se trata de un mal procedente de la mano del hombre y su afán por la industrialización, pero también la Naturaleza tiene su parte de responsabilidad. Las erupciones volcánicas, por ejemplo, liberan en la atmósfera gases como el dióxido de azufre y cenizas volcánicas que también afectan negativamente a la calidad del aire siendo imposibles de controlar.

Los efectos que esta contaminación tiene sobre el medio ambiente son devastadores: daños en la capa de ozono, lluvia ácida, efecto invernadero, deforestación, degradación de la biodiversidad (propagación de enfermedades, muertes o desaparición de especies), además de problemas concretos que nos afectan a todos en nuestro día a día como dificultades respiratorias como asma o alergias.

¿Cómo podemos contribuir a mitigar el problema de la contaminación ambiental?

El cuidado del medio ambiente y de la calidad del aire, en concreto, pasa por un compromiso compartido entre los representantes de los gobiernos de los países, las instituciones y empresas, la industria y el ciudadano, que con hábitos responsables pueden ayudar a controlar las emisiones de CO2 que se genera.

La contaminación atmosférica de muchas grandes ciudades aparece en forma de smog urbano o presencia de finas partículas en el ambiente, de ahí que muchas administraciones hayan puesto en marcha sistemas de control de la calidad del aire, desarrollando sus propias escalas y medidas para alertar a la población de la peligrosidad de realizar actividades al aire. El principal indicador es el Índice de Calidad del Aire (AQI), una herramienta que ofrece al público información sobre el estado del aire local, indicando además si los niveles de polución son perjudiciales.

Los ciudadanos, por nuestra parte, podemos contribuir con un estilo de vida sostenible que no contribuya a dañar la calidad del aire. Por ejemplo, utilizando la bicicleta o medios de transporte público en lugar del vehículo privado, reduciendo nuestro uso de aerosoles o reciclando para ampliar el ciclo de vida de los productos que utilizamos no siendo necesaria la generación de nuevos productos por parte de la industria. Grandes acciones que nos permitirán cuidar el aire que respiramos.

No sólo hay un solo planeta para todos, sino también una única atmósfera. Cuidémosla.

En Twenergy ya se está hablando de este tema en el hilo del Foro «Contaminación elevada en grandes ciudades«. ¿Por qué no entras y compartes tu opinión?

Fuentes: Twenergy / El Blog Verde / contaminacion-ambiente.blogspot.com / Flickr

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