Aprovechamiento del calor

En los sistemas convencionales de generación de electricidad, compuestos por turbinas y motores, no toda la energía pasa a convertirse en energía eléctrica, sino que una parte importante de esta energía se pierde en forma de calor. Este calor se disipa a la atmósfera o a masas de agua a través de los circuitos de refrigeración y los gases de escape.

Los sistemas de cogeneración sin embargo aprovechan el calor generado, evitando los problemas de contaminación térmica y alteración de la temperatura de diferentes tipos de hábitats que producen su disipación.

Beneficios

El aprovechamiento de este calor para su utilización como energía térmica útil saca el máximo partido a la eficiencia energética del proceso y evita la necesidad de generar calor mediante otros procesos. Eso supone un ahorro de energía primaria, lo que conlleva una serie de ventajas:

Otro beneficio importante de los sistemas de cogeneración está relacionado con su capacidad de producción distribuida de electricidad, con plantas de pequeña potencia cerca de los puntos de consumo, minimizando las pérdidas por transporte y distribución y contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico.

Uso de los sistemas de cogeneración

Los sistemas de cogeneración suelen encontrarse en industrias que utilizan vapor o agua caliente en sus procesos de secado, pero también en grandes edificios que utilizan el calor para calefacción y para generación de agua caliente sanitaria.

Existen también sistemas a escala de viviendas particulares, como son los sistemas de microgeneración.

La cogeneración está por tanto diseñada para obtener el máximo aprovechamiento de energía y contribuye a la seguridad del abastecimiento energético, a la sostenibilidad y a la eficiencia energética.

Fuentes: Elaboración propia/ ACOGEN/ Flickr

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