Potenciar las energías renovables.

molino de viento para evitar contaminación

Una de las formas de reducir las emisiones procedentes de la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) que liberan CO2 es la utilización de fuentes de energía limpias como la solar, la eólica, la mareomotriz (que utiliza la fuerza de las olas), la térmica, etc.

¡Descubre las energías renovables!

Disminuir el uso del coche.

contaminación reducir el uso del coche

Hay muchas ocasiones en las que podemos desplazarnos sin utilizar el coche. Caminar, ir en bici o bicicleta eléctrica, o utilizar el transporte público son alternativas que ayudan a eliminar el uso de combustibles fósiles y reducir el calentamiento global. En los casos en los que el coche sea totalmente necesario, una solución es compartir coche con compañeros, amigos o familiares. Los nuevos coches eléctricos, que no utilizan motor de combustión ni necesitan gasolina, se presentan como la alternativa más respetuosa con el medio ambiente.

Plantar árboles.

plantar árboles

Potenciar la reforestación a nivel mundial de zonas arrasadas por la tala es otra solución. Los árboles absorben CO2 y producen oxígeno. A lo largo de un año, una hectárea de árboles elimina la misma cantidad de dióxido de carbono que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Plantar árboles en las ciudades y crear más parques en entornos urbanos ayuda a disminuir el efecto invernadero.

Reciclar.

reciclar más

Un pequeño porcentaje del dióxido de carbono que existe actualmente proviene de la descomposición de los diversos productos orgánicos y desperdicios que se arrojan en los vertederos. Teniendo en cuenta que el 65% de todo lo que termina en las basuras de las casas se puede reciclar, si el consumidor actúa de forma responsable y recicla los diferentes residuos (papel, vidrio, envases, cartón, etc.) puede ayudar a evitar la emisión de CO2. Asimismo, utilizar productos como el papel reciclado ayuda a disminuir la tala de árboles, fundamentales para mitigar el efecto invernadero. Ante la duda, echa un vistazo a nuestra Guía de cómo reciclaje.

Elegir electrodomésticos eficientes.

A la hora de comprar un electrodoméstico, el consumidor debe fijarse en una etiqueta energética que va de la letra A (más eficiente) a la letra G (menos eficiente) en función de los consumos eléctricos. Lo mejor es elegir los electrodomésticos de calificación A. Con las mismas prestaciones, un aparato de clase A consume un 70% menos energía que otro de clase G. En cuanto a otros aparatos electrónicos, hay que tener en cuenta que si están en modo de espera (stand-by) siguen consumiendo energía aunque no los estés utilizando.

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